sábado, 21 de septiembre de 2013

Tema IV: EDAN - SALUD MENTAL

Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades



Los desastres tienen efectos negativos en la salud, que varían de acuerdo al tipo de evento, al lugar del impacto y sus características socioeconómicas, al nivel de exposición de la población y su preparación ante las diferentes amenazas, a la calidad de la infraestructura y a la capacidad de respuesta instalada, entre otros factores.
Solo mediante el conocimiento preciso de los daños y efectos se puede determinar dónde se necesita ayuda, cómo se necesita y cuánto se necesita para dar respuesta a las víctimas de los desastres. La evaluación de daños y análisis de necesidades permite identificar el impacto del desastre, los factores de riesgo para la salud y las necesidades en áreas técnicas como agua y saneamiento, vigilancia epidemiológica, servicios de salud, albergues, entre otras.
La Organización panamericana de la salud publicó en el año 2004 el Manual de evaluación de daños y necesidades en salud para situaciones de desastre, pero las experiencias y el aprendizaje de los últimos años en el manejo de emergencias y desastres del sector salud han generado la necesidad de revisarlo y de actualizar las herramientas propuestas para la evaluación de daños y necesidades. Para lograrlo, se han tomado también como referencia manuales, guías y otros documentos existentes sobre el tema y las sugerencias de múltiples expertos en desastres de la región.
En esta nueva edición de la guía Evaluación de daños y análisis de necesidades de salud en situaciones de desastre (EDAN) se hace énfasis en la organización del sector salud, desde la conformación del comité operativo de emergencia hasta la sala de situación de salud, estructura que debe reproducirse en el nivel nacional, regional y local. Se analizan las características de la EDAN y se presentan modelos de formatos para la recolección y análisis de la información de salud. El propósito es que la toma de decisiones se fundamente en información técnica de calidad, que permita diagnosticar, priorizar, planificar la intervención y solicitar recursos para la respuesta a emergencias de forma eficaz.
En los países de América Latina y el Caribe, el sistema de salud tiene diferentes grados de desarrollo y diversos niveles de descentralización y/o privatización, pero mantiene funciones similares. Con sus propios valores y principios siempre están vinculados al concepto de responsabilidad que tiene el estado en el campo de la salud.

El alcance y las responsabilidades del sistema nacional de salud en los temas relacionados a la prevención y atención de emergencias y desastres dependen de la estructura, funcionamiento y legislación particular de cada país.
En todos los países de América Latina y el Caribe hay un área dentro del ministerio de salud encargada de planificar y ejecutar estrategias para el fortalecimiento del sector y de las alianzas necesarias para la coordinación de la respuesta en situaciones de emergencias y desastres, el desarrollo de conocimientos, capacitación, la investigación y la gestión de la información relacionada con los preparativos y la respuesta a dichos eventos.




EDAN  en el Perú



Nuestro Manual de Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades contiene guías de procedimientos y formatos estructurados que permiten efectuar evaluaciones de daños, análisis de necesidades y acciones de respuesta; además contiene información básica referente al empleo de técnicas de recolección de datos y análisis e interpretación de la información georeferenciada. El Manual proporciona asimismo una lista rápida de verificación de daños y de necesidades post-desastre.

Es una guía para los evaluadores de los Comités de Defensa Civil, tiene por finalidad brindar lineamientos para una información coherente, uniforme, oportuna y veraz, la información relativa a una emergencia o desastre que permita la toma de decisiones adecuadas para la atención de la emergencia o desastre así como la obtención y distribución de la Ayuda Humanitaria requerida.


EDAN SALUD MENTAL


La evaluación rápida de la situación de salud mental después de un desastre o emergencia es parte del EDAN de salud y se constituye en una herramienta que facilita definir, con la mayor objetividad posible, las acciones prioritarias e inmediatas que se requieran en este campo. Incluye el registro cuantitativo y cualitativo de la localización, extensión y gravedad de los efectos psicosociales que produce el desastre; implica, también, determinar la situación de los servicios de salud mental y su capacidad funcional de respuesta.
La evaluación puede ser adelantada por personal de salud local o externo. El personal local, por residir en el mismo sitio, responde inmediatamente desplazándose de manera rápida; generalmente conocen la situación previa al desastre y disponen de mayores elementos de juicio sobre el verdadero impacto del suceso. Sin embargo, la vinculación emocional y la afectación personal pueden comprometer la objetividad de la evaluación. Por lo tanto, es importante que existan instrumentos previamente establecidos y que el personal externo especializado actúe en los procesos de evaluación, de manera conjunta y en forma coordinada con el personal local.
 

Objetivos

  • Describir el impacto humano del evento adverso, destacando los aspectos culturales, las coyunturas políticas y las formas de organización social existentes en la población afectada.
  • Identificar la problemática de salud mental, incluidas la morbilidad y la mortalidad.
  • Evaluar las necesidades psicosociales prioritarias de la población afectada.
  • Describir las formas de respuestas institucionales (planes y servicios de salud mental existentes) y de la población; así como la eficacia de los mecanismos de afrontamiento.
  • Hacer recomendaciones para la acción.

  
Para la evaluación en salud mental se toman como período de referencia los primeros 30 días, a partir de la presentación del suceso (periodos crítico y postcrítico inmediato). Este tiempo puede ser variable según la magnitud del desastre y las circunstancias específicas. Se definen tres etapas del proceso:

Antes del suceso
En los preparativos para la respuesta (antes del desastre), se recomienda disponer de un diagnóstico o análisis actualizado de la situación de salud mental. Éste debe incluir un mapa de riesgos psicosociales y recursos de salud mental. Se sugiere que contenga lo siguiente:

ü  Descripción de la población (aspectos cuantitativos y cualitativos), con énfasis en lo sociocultural
ü  Aspectos generales de la economía local
ü  Recursos, servicios y programas de salud mental existentes
ü  Análisis breve de la situación psicosocial existente previa al evento traumático
Durante el suceso

Inicial, primeras 72 horas Permite un conocimiento preliminar del impacto del desastre y trata de identificar las necesidades más inmediatas. La evaluación inicial se realiza mediante la observación directa y la recolección de información proveniente de los informantes clave de la comunidad (alcaldes, maestros, trabajadores de salud, líderes comunitarios, etc.).
Dado que los equipos de salud mental, salvo excepciones, no están en el lugar del suceso adverso, es el equipo de salud en el nivel primario el que debe tomar esa información y traducirla en posibles impactos psicosociales. En ese primer momento, los servicios de salud mental deben preparar la movilización del personal especializado y alistar los mecanismos de recopilación de información más detallada.
El formulario sugerido incluye de un listado de factores de riesgo a los que está expuesta la comunidad afectada, los factores protectores de que dispone, un inventario de recursos y el grado de resolución de las necesidades básicas, psicosociales e institucionales. Es una lista de verificación en términos de afirmaciones que se califican de acuerdo con la percepción del personal de salud del nivel primario, marcando en la casilla correspondiente.
Se prevé que en las primeras 72 horas será difícil o casi imposible la recopilación de información cuantitativa de la morbilidad relacionada con la salud mental.

Intermedia, después de las primeras 72 horas hasta los 30 días La evaluación intermedia continúa el seguimiento de la situación descrita en la evaluación inicial, pero es un proceso sistemático y más detallado de recolección de información, aproximadamente durante el primer mes, lo que contribuye a definir el plan de intervenciones en ese periodo. Hace un análisis de los daños a la salud mental, las necesidades psicosociales y los factores de riesgo, y las acciones que se están realizando.
La evaluación intermedia es un proceso continuo durante el periodo poscrítico; se recomienda hacer cortes semanales que permitan establecer oportunamente las líneas de acción pertinentes. El periodo de treinta días que se está señalando es un estimado promedio, de acuerdo con la experiencia en casos, fundamentalmente, de desastres naturales; en la práctica, los equipos de salud mental y las autoridades pueden acortar o prolongar esta etapa inmediata posterior al evento traumático.
En esta fase interviene el personal especializado en salud mental, junto con el equipo de salud del primer nivel de atención. Deben establecerse los mecanismos de registro de los datos, de manera que se recopile la información de las acciones en curso:

  1. Morbilidad: clasificación de los casos atendidos según categorías diagnósticas. Se sugiere utilizar una agrupación amplia por síndromes (4, 6) ya que puede ser muy difícil obtener diagnósticos precisos usando la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 10). Estas categorías se especifican en la siguiente tabla.
  2. Número de referencias a psicólogos o psiquiatras u otros profesionales de salud mental existentes
  3. Mortalidad por causas relacionadas directa e indirectamente con la salud mental:
  4. Actividades grupales:
  5. Atención a población infantil mediante actividades grupales (con padres y con menores, o mediante los maestros): número de sesiones y participantes.
  6. Capacitación: público objetivo, número de sesiones, participantes, lugares donde se desarrolló y temáticas desarrolladas.
  7. Atención a miembros de los equipos de respuesta por personal especializado: casos atendidos individualmente y actividades grupales.
  8. Identificación de grupos de población en riesgo o que requieren mayor atención de salud mental. 
  9. Identificación de problemas y necesidades institucionales y de recursos humanos, así como el grado de solución que van teniendo.
  10. Población desplazada y refugiada: problemática psicosocial y atención que están recibiendo.
  11. Análisis de la información que está recibiendo la población, por diferentes vías.
  12. Análisis de la coordinación interinstitucional desarrollada, de acuerdo con los actores que intervinieron en el evento; proyecciones para su consolidación.
  13. Análisis de la sostenibilidad de las acciones desplegadas hasta ese momento
  14. Consideraciones finales del periodo evaluado; incluye un análisis cualitativo de la situación de salud mental (actitudes y prácticas de la población, mecanismos de afrontamiento, vivencia del duelo, soluciones de conflictos, fortalezas y debilidades de la comunidad; factores de riesgo y protectores, grado de satisfacción de las principales necesidades de la gente que se va logrando).


Final del periodo poscrítico (aproximadamente a los 30 días). Permite analizar la situación de salud mental después del período poscrítico, así como una evolución de las apreciaciones realizadas. Debe ofrecer una visión global con una profundización especializada que facilite plantear las líneas de acción para la fase subsiguiente de recuperación. El informe final se divulga y discute con los responsables y tomadores de decisiones del sector salud.
Se recomienda estructurar un informe cuantitativo y cualitativo que contenga:
  • Evaluación de los planes, servicios y recursos de salud mental existentes y su funcionamiento en la emergencia:
  • Evaluación cualitativa de la situación de salud mental/evolución durante el primer mes, tomando como base el análisis inicial; identificación de daños y grado de satisfacción de las necesidades (básicas y psicosociales); balance de los factores de riesgo y protectores al final del período.
  • Datos disponibles de morbilidad y mortalidad.
  • Resumen estadístico de las acciones de salud mental desarrolladas durante el primer mes (según el esquema propuesto en la etapa intermedia).
  • Instituciones y servicios que se encuentran funcionando, así como los recursos disponibles; daños a la infraestructura de los servicios de salud mental que aún persisten.
  • Situación de salud mental de la población desplazada o refugiada; albergues o refugios a los 30 días.
  • Coordinación interinstitucional desarrollada y proyecciones para su consolidación.
  • Analizar la sostenibilidad de las acciones en salud mental desplegadas hasta ese momento.
  • Las conclusiones deben contener la identificación de los principales problemas detectados y las necesidades al terminar esta etapa, así como recomendaciones y aspectos a priorizar en el siguiente período de recuperación. El informe debe ofrecer una síntesis de la evolución de la situación durante el primer mes.

NOTA:


Este año  el Instituto Nacional de Defensa Civil, ha realizado un proyecto de mejoramiento del proceso de evaluación de daños y análisis de necesidades y teniendo como consultores a representantes de OFDA – USAID. Este proyecto tenía a cargo la revisión y desarrollo del EDAN Perú Preliminar.
EDAN Perú preliminar se aplica a nivel localidad dentro de las primeros ochos horas post impacto, está a cargo de un Equipo EDAN Perú local (municipalidad, salud, educación, PNP), con capacidad para ingresar el dato al SINPAD.
El proyecto logró la validación de EDAN Perú preliminar y la creación de  EDAN reporte inmediato. También la formulación de la directiva de implementación del EDAN Perú, la validación del curso EDAN Perú y la formación de instructores regionales del Curso EDAN Perú.

7 comentarios:

  1. Un evento adverso se puede definir como el fenómeno que produce cambios desfavorables en las personas en la economía, los sistemas sociales o el medio ambiente; puede ser de origen natural, generado por la actividad humana o de origen mixto y puede causar una emergencia o un desastre.
    En una emergencia, las acciones de respuesta se pueden manejar con los recursos disponibles localmente; en cambio, un desastre supera la capacidad de respuesta de la comunidad afectada.

    Para que se presente un daño de cualquier magnitud, se necesita que interactúen la amenaza y la vulnerabilidad en un contexto dado, lo cual configura el riesgo de que se produzca efectivamente el daño en un determinado nivel de afectación.

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  2. Hoy en día este tipo de evaluaciones son de gran aporte para las intervenciones que se deban y puedan dar en zonas que requieran de un apoyo ya sea interno y externo, ya que las necesidades en algunos casos varia de acuerdo a la densidad del evento. Muy buena información, creo que mas que todo se debe prevenir el buen uso de esta información.

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  3. Tener en conocimiento la EDAN es muy importante porque permite conocer cuál es la situación en que se encuentran las zonas afectadas por la ocurrencia de un desastre, pero también permite tener consciencia de los recursos disponibles para hacerle frente, es por ello que contar con personal local y foráneo para realizar la evaluación es necesario, ya que los primeros cuentan con toda la información previa necesaria del lugar, mas los segundos otorgan objetividad.

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  4. al tener en cuenta los daños sabemos que hacer, muchas veces en nuestro país nos dejamos llevar por la emoción por no decir por los impulsos de quedar bien, ya que sin analizar la situación pedimos y ofrecemos ayuda sin medir las consecuencias.

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  5. en importante este tipo de evaluación, así se puede trabajar con mejor precisión en los tipos de intervención de rehabilitación y mejora, ademas que el edan se encarga de evaluar todos los aspectos afectados, en nuestra linea de carrera tenemos como deber velar por la salud mental. esta evaluación nos ayuda a tener datos acerca de este tema.

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  6. El trabajo ante este evento es muy importante como mencionas una evaluación de los desastres tiene tres prioridades como son, la localización de los problemas, su magnitud y las prioridades inmediatas para enfrentarlas.

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  7. es bueno saber que esto se este haciendo,ya que hay comunidades que les hace falta esta ayuda...porque que nadie esta libre de nada... y nosotros como psicologos tambien podemos formar parte de este equipo..

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