Crisis es un periodo o momento decisivo en la vida de una persona, tiene consecuencias físicas y
emocionales. Una crisis es un periodo limitado de desequilibrio psicológico precipitado por un cambio súbito o
significativo en la situación vital del individuo. Este cambio da lugar a la
necesidad de ajustes internos y al uso de los mecanismos de adaptación externa
que rebasan temporalmente la capacidad del individuo. Cohen 1999, OPS
Para Gómez, Meza
y Moreno, la crisis es un estado
temporal de trastorno y desorganización,
caracterizado principalmente por la incapacidad del individuo para abordar o resolver problemas en determinadas situaciones nuevas o dramáticas. Pueden ser precipitadas o producidas por algún suceso
especifico, se caracterizan por una gran desorganización emocional, perturbación
y trastornos en el empleo de
estrategias previas de enfrentamiento.
La crisis puede ser vista como una dualidad, es decir, ser tomada como algo amenazante, peligroso o por el contrario como una
oportunidad, un reto. Según esto la crisis se convierte en una vivencia de la
cual hay que trascender.
Se puede clasificar en:
ü Crisis
del desarrollo, propias de cada etapa del desarrollo, se derivan del cambio que
se sufre con la transición, las condiciones propias de cada una de ellas y la
forma como se resuelvan.
ü Crisis
circunstanciales, se presentan a partir del enfrentamiento de acontecimientos
vitales, como crisis en desastres, guerra y hechos relacionados.
CRISIS CIRCUNSTANCIAL
Gilliand y
James (1993) definen las crisis circunstanciales o traumáticas como la consecuencia
de la ocurrencia de eventos raros y extraordinarios que un individuo no tiene
manera alguna de prever y controlar.
Everly y
Mitchell (1.999) definen la crisis traumática como una respuesta aguda a un
incidente crítico como un desastre masivo, un evento traumático, en donde:
- La homeostasis psicológica se rompe.
- Los mecanismos normales para hacer frente a las situaciones estresantes fallan.
- Se presenta un deterioro funcional significativo.
- Existe clara evidencia de sufrimiento, dolor y aflicción.
- Se produce un estado de confusión y/o agitación.
Cuando
el paciente es tratado rápidamente, los síntomas de estrés agudo en general
disminuyen o desaparecen completamente
en los siguientes 30 días. En algunos casos, particularmente cuando no hay
tratamiento, este desorden puede
persistir. Si su duración es de uno a tres meses, lo llamamos DESORDEN DE
ESTRÉS POST TRAUMATICO (POST
TRAUMATIC STRESS DISORDER). Cuando los síntomas duran más de tres meses, lo llamamos
DESORDEN DE STRESS POST TRAUMATICO
CRÓNICO (CHRONIC POST TRAUMATIC STRESS DISORDER). (DSM-IV, 1994).
En
los casos en que este desorden no es tratado, no es poco común que persistan
los síntomas durante muchos años y que se
transformen en serios problemas en la vida de una persona y de sus familiares,
quienes también estarán afectados por tales
síntomas.
Entonces, en
una crisis podemos identificar los siguientes aspectos:
Hay
un suceso precipitante (es decir, un suceso que causa la crisis).
Es
una situación imprevista.
Hay
pérdida del equilibrio emocional (de la forma acostumbrada de sentir y de expresar
lo que se siente).
Genera
cambios: la crisis puede ser un peligro y desencadenar en enfermedad, pero
también puede ser una oportunidad para crecer y aprender.
Es
temporal: después se recupera nuevamente el equilibrio.
Las
formas habituales en que el individuo resuelve sus problemas no funcionan en
esta situación.
Se puede
concluir que existe la necesidad y la posibilidad de apoyar psicosocialmente a
las personas que sufren una crisis traumática ya que como estado temporal de
trastorno y desorganización, se caracteriza principalmente por la incapacidad
del individuo para manejar la situación utilizando los métodos acostumbrados
para la solución de problemas (Slaikeu,1996).
Etapas de la crisis:
a)
IMPACTO: Reacción inmediata.
Se presentan conductas de
supervivencia relacionadas con la personalidad del individuo, grado de adaptación
frente a la situación, hay un aumento de la ansiedad, temor, preocupación,
sentimiento de culpa, entorpecimiento de la capacidad de respuesta, sentimiento
de ser el mayor afectado, confusión
y dificultad para tomar decisiones.
Domina el miedo, el pánico se presenta cuando
es imposible escapar.
b)
TENSIÓN: Incredulidad y reacciones iniciales
frente a la situación.
Presencia de ansiedad traumática, somatizaciones, desasosiego (apatía, hiperquinesia,
alucinaciones, ideas suicidas), emotividad (tristeza, rabia, miedo, culpa9, desorganización
personal.
c)
POST IMPACTO: Respuestas alternativas a nivel
individual y colectivo.
Presencia de reacciones disfuncionales
(peligro de crisis posteriores),
reacciones funcionales (ver crisis como oportunidad). A nivel individual se presentan síndromes
post traumáticos, somatizaciones, depresión,
suicidio y ansiedad generalizada. A
nivel colectivo se presenta hostilidad, culpabilizar a otros de la situación,
asumir el papel de victima, dificultades para integrarse a diferentes
situaciones, frustración, se presenta el síntoma de desastre caracterizado por desorientación,
apatía, incredulidad, sorpresa, miedo, angustia, búsqueda inconsciente de
familiares y pertenencias.
Pasan por diferentes etapas:
trauma, sugestión, euforia,
ambivalencia.
Cuando se habla de crisis es necesario analizar tres
factores fundamentales:
ü Indagar
sobre el evento vital -) ¿Qué fue lo que ocurrió?
ü Recursos
psicológicos con los que cuenta el individuo
para enfrentar a crisis -) ¿Qué alternativas a tenido
para enfrentar la crisis? ¿Con qué apoyos ha contado? ¿Qué ha hecho hasta hora?
ü Ayuda
disponible -) Redes de apoyo social que actúan como
amortiguadores de las crisis
Ante la crisis los psicólogos o el personal que interviene
en la atención primaria cumplen el papel de facilitadores del proceso de adaptación
que la persona debe emprender para superar la situación problemática.
INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN CRISIS CAUSADAS POR EMERGENCIAS O
DESASTRES
El
encuadre en la intervención en crisis es diferente del de un encuadre clínico.
El consejero puede estar en una escuela o
en una iglesia, en un campo o bajo un árbol. Y así como los encuadres son
diferentes en una intervención en crisis y en una clínica, también son diferentes los problemas con los que el
consejero de crisis debe tratar. Los problemas incluyen los síntomas descritos en la sección anterior sobre el estrés
agudo. Durante la crisis, la meta del tratamiento no es el cambio profundo del paciente, o la revisión del origen infantil de
los conflictos del paciente.
ü
La
meta de intervención en crisis es ayudar a que el paciente LIDIE con su trauma.
ü
La
meta es ayudar al paciente a AJUSTARSE a su nueva situación.
üLa
meta es DEVOLVER AL PACIENTE SU NIVEL ANTERIOR DE FUNCIONAMIENTO.
Estas
metas se logran invitando al paciente a hablar sobre su experiencia, para que
pueda observar el evento desde cierta perspectiva,
tomando cierta distancia; ayudarle para que logre ordenar y reconocer sus
sentimientos asociados, así como asistirle
en la resolución de los problemas inicialmente prácticos e inmediatos.
Pasos para llevar a cabo la intervención:
1) Realizar contacto psicológico. Invitar a las personas a hablar, escuchar los hechos y los sentimientos, mostrar interés por comunicarse, tocar/abrazar de manera física.
2) Analizar el problema. Examinar el pasado inmediato, presente y futuro inmediato de las personas. El objetivo es conocer cuales son los conflictos o problemas que necesita manejarse de forma inmediata y cuales pueden dejarse para después.
3) Analizar las posibles soluciones. Averiguar que es lo que las personas han intentado hacer hasta ahora, que es lo que pueden o podrían hacer y proponer nuevas alternativas.
4) Ejecutar la acción concreta. Ayudar a las personas a realizar una acción concreta para manejar la crisis. No es mas que dar el mejor paso próximo según la situación.
5) Dar seguimiento. Especificar un procedimiento para que el/la facilitador/a y las personas estén en contacto en un tiempo posterior.
PRIMER
CONTACTO
En
el primer contacto será útil conseguir cierta información como el nombre de la
persona, condición médica, sistema de apoyo
social, etc., pero el paciente en crisis no debe someterse a una evaluación
prolongada. El consejero debe intentar que
el paciente esté confortable, clarificar la tarea e invitarlo a hablar. Un buen
consejero de crisis es un buen oyente pero
el consejero de crisis es a menudo más activo que un psicoterapeuta que ve a
sus pacientes con regularidad. El consejero
de crisis clarifica, tranquiliza, educa, ofrece consejos sobre aspectos
prácticos que atiendan a las necesidades
de los pacientes; busca consultar acerca de la medicación con médicos y
psiquiatras y refiere a los pacientes a donde fuese necesario. El consejero necesita estar muy atento a la
condición médica de los pacientes y realizar consultas médicas si la ansiedad, depresión, agitación o insomnio están
presentes en niveles que dañan severamente el funcionamiento del paciente o hacen imposible la intervención de la
crisis.
METAS
A CORTO Y A LARGO PLAZO
En
medio de una crisis las personas pierden las perspectivas. Se ven inundadas de
pensamientos y sentimientos que les dificultan
el establecimiento de prioridades y, como resultado, tienden a preocuparse
mucho por las cosas que no pueden resolver
y a evitar o ignorar las preocupaciones más inmediatas del momento que sí sería
posible para ellos resolver. Por esta
razón es a menudo útil ayudar al paciente a que organice sus pensamientos en
dos grupos de metas - un grupo de metas
a corto plazo y un grupo de metas a largo plazo.
LAS METAS A CORTO PLAZO incluyen tranquilizar al paciente, intentar manejar su intenso miedo, hablar acerca de lo que le ha sucedido, conseguirle resguardo durante la noche, y asegurarse de que tiene algo que comer, etc.
LAS METAS A LARGO PLAZO incluyen ayudarle al paciente en su búsqueda de trabajo, de una terapia mas larga si es necesario, albergue permanente, etc., El consejero de crisis necesita ser muy ACTIVO y DIRECTIVO ayudando al paciente a definir estos dos tipos de meta y así asistiendo, de una manera muy práctica, a lograr las metas cortas y a planificar las metas a largo plazo.
Desde el punto de vista psicológico la intervención en crisis tiene una finalidad doble y complementaria: evitar que la vivencia sufrida se convierta en una fuente de malestar persistente y recurrente que puede generar trastornos como el de estrés postraumático, al tiempo que potenciar la capacidad para adaptarse y superar la adversidad. De modo concreto, un programa de apoyo psicológico destinado a los afectados por un desastre debe plantearse los siguientes objetivos:
a. Restablecer el equilibrio psicológico de las
personas y así mejorar la capacidad de enfrentar la situación.
b. Crecer y aprender de la crisis: integrar el
incidente a la estructura de su vida y continuar viviendo.
c. Aprender nuevas formas de enfrentamiento de
problemas, concebir la vida de diferente manera, a fin de poder planear nuevas
direcciones para el futuro.
Los objetivos de la intervención psicológica
dirigida a los individuos víctimas de un desastre deben concretarse en el
entorno y sistema social de referencia de los propios afectados. Por esta
razón, una intervención escolar de tipo psicológica y educativa
(psicopedagógica) como la que planteamos en este documento, tiene cabida en el
contexto de una intervención psicosocial amplia que contribuya desde diferentes
ámbitos y perspectivas a lograr los objetivos de bienestar personal.
Si deseas mayor información, puedes acceder a las siguientes paginas:
- http://www.cridlac.org/cd/CD_comunitario/pdf/spa/doc14068/doc14068-1.pdf
- http://desastres.usac.edu.gt/documentos/pdf/spa/doc14938/doc14938-g.pdf
- http://www.cruzrojacolombiana.org/publicaciones/pdf/modulo_6_primeros_auxilios_psicologicos_3112011_110046.pdf
- http://www.binasss.sa.cr/revistas/rmcc/587/art1.pdf
- http://www.thecjc.org/pdf/benveniste_intervencion.pdf
- http://diversidad.murciaeduca.es/publicaciones/lorca/doc/cap2.pdf
- http://intellectum.unisabana.edu.co:8080/jspui/bitstream/10818/2304/1/131493.pdf
La intervención de desastres, es importante ya que es un proceso dirigido para ayudar a las personas a soportar un suceso traumático, de modo que la probabilidad de efectos negativos, como daños físicos o emocionales, se reduzca y la probabilidad de crecimiento se incremente. Esto como psicologos deben importarnos ya que nos ayudará a mejorar la intervención en caso de crisis
ResponderEliminarme parece que uno de los aspectos más importantes que dilucida esta revisión, es el hecho de que no existe o no es muy popular la educación en primeros auxilios psicológicos, como si lo son los primeros auxilios médicos. Esto indica por una parte que sí los profesionales a cargo de la salud mental y el sufrimiento humano no están presentes para atender a los afectados por los desastres, la probabilidad de que las conductas disfuncionales aparezcan es alta.
ResponderEliminarLa capacitación e intervención en crisis al personal en Primeros Auxilios Psicológicos, actúan de manera eficaz para favorecer al desarrollo de estilos de afrontamiento adaptativos y el fortalecimiento de redes sociales., lo cual es importante para el restablecimiento de los afectados.
ResponderEliminarSaber cada tema es muy importante y mas si es sobre desastres saber q hacer en un situaciones de ese tipo.
ResponderEliminarEl tema que nos presentas permite entender que las crisis se presentan tanto en nuestro ciclo vital, como de forma circunstancial; es decir, imprevista a causa de los desastres, accidentes, sucesos inesperados, que no podemos controlar, pero la prevención siempre será una manera de lidiar frente a estos sucesos, ya que nos ayuda a ser conscientes de que trabajando conjuntamente podemos contribuir a disminuir los riesgos. Aunque claro está en estos casos, la primera ayuda psicológica resulta vital, pues asistimos a las personas, y las acompañamos en su proceso de toma de decisiones.
ResponderEliminarEn mi opinión en el momento del suceso es importante que los lideres mantengan lo que podríamos llamar una “tensa calma”, la suficiente tensión que les permita reaccionar y buscar las alternativas de protección adecuadas, para la población esto implica desde luego un conocimiento y entrenamiento previo, y por otro lado tener la calma o tranquilidad necesarias para transmitir a los demás seguridad, decisión protección y autoridad. Sin esto no podría favorecer la reacción y respuestas indispensables para enfrentar lo mas acertadamente ante un evento o desastre; la intervención psicológica en una crisis traumática con el objetivo de ayudar a las personas a soportar un suceso traumático, de modo que la probabilidad de efectos negativos, como daños físicos o emocionales, se reduzca y la probabilidad de crecimiento se incremente. La ayuda psicológica a los afectados forma parte de la atención integral al individuo y a los distintos aspectos del entorno familiar y social, todo ello con el fin de restituir las condiciones de vida a una situación lo más parecida posible a las anteriores al desastre. Desde el punto de vista psicológico la intervención en crisis tiene una finalidad doble y complementaria: evitar que la vivencia sufrida se convierta en una fuente de malestar persistente y recurrente que puede generar trastornos como el de estrés postraumático, al tiempo que potenciar la capacidad para adaptarse y su adversidad.
ResponderEliminarAl hablar de crisis, no solo hablamos de la situación que se vive en el momento, sino también en que y como podemos contribuir nosotros como profesionales de la salud mental, Brindar ese soporte emocional que necesitan ciudadanos afectados de algún evento adverso, para ellos tener el conocimiento y practica fundamental sobre el tema y con facilidad llevarlo a cabo en el momento en que suceda algún evento.
ResponderEliminarme parece una buena informacion para prepararnos ante circustancias como esas puesto q necesitamos dar os auxilios correctos
ResponderEliminarUna crisis es una percepción de discontinuidad en nuestra estabilidad psicológica. Es una vivencia de interrupción en nuestra vida en algún ámbito concreto ( laboral, sentimental, familiar). Suele implicar un cambio inesperado, un antes y un después, que nos produce una sensación de urgencia en cuanto a elaborar una respuesta. Al intentar solucionar la situación de la manera que hacemos habitualmente y no poder hacerlo nos genera una sensación de impotencia, de ahí proviene precisamente la crisis, de no sentirnos preparados para poder afrontar el cambio. Si nos sintiéramos preparados ya no hablaríamos de crisis, sino de una transición más o menos fluida.
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